Venezuela: informe revela explosivo aumento de difteria, malaria y sarampión

0
285

Ante la ausencia de cifras oficiales, Human Rights Watch hizo una investigación sobre el sistema de salud venezolano, que desnuda una realidad dramática y exige la intervención de la ONU.


En África, el continente más empobrecido del planeta, uno de los casos más alarmantes de sarampión ocurre en Nigeria, con 5.847 casos reportados hasta marzo de 2019, de acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud. Y en el caso de la malaria, este país registró alrededor de 500 mil casos en 2017, la cifra más alta para una nación africana. Pese a que hasta hace algunos años Nigeria y Venezuela vivían realidades económicas y sanitarias opuestas, la nación sudamericana prácticamente igualó los casos de enfermedades infectocontagiosas respecto del país africano, pese a su diferencia poblacional (32,7 millones en Venezuela y 200 millones en Nigeria).

Durante su gestión, Nicolás Maduro se ha negado a publicar datos respecto de la crisis que enfrenta el sector de la salud. Sin embargo, una investigación de Human Rights Watch, en conjunto con la Universidad Johns Hopkins, desnuda cifras alarmantes en medio de la crisis que sufre el país: si entre 2008 y 2015 Venezuela registró apenas un caso de sarampión, entre 2017 y enero de 2019 hubo 9.399 casos, de los cuales 270 fueron fatales. En el caso de la malaria, si en 2009 se registraron 36.000 casos, en 2017 subieron a 414.000, número similar al de Nigeria.

De acuerdo con HRW, el sistema de salud venezolano comenzó a deteriorarse a partir de 2012, es decir, un año antes de la muerte de Hugo Chávez y el arribo de Maduro. Si antes enfermedades como el sarampión estaban erradicadas, hoy los contagios van en aumento.

En el caso de la difteria, no hubo ningún enfermo entre 2006 y 2015, pero entre 2016 y 2019 se han registrado 2.512, de los cuales 76 derivaron en muertes. Al mismo tiempo, si en 2014 hubo 6 mil casos de tuberculosis, éstos alcanzaron los 13 mil en 2017.

“En el caso del sarampión o la difteria, que son enfermedades prevenibles con vacunas, los brotes sugieren serios problemas con la cobertura del sistema de vacunación. En el caso de la malaria, el aumento se debió a la grave escasez de medicamentos y de actividades de control de vectores, y también a la propagación de actividades de minería ilegal, ya que el agua estancada que generan favorece la reproducción de mosquitos”, explicó a La Tercera Tamara Taraciuk, una de las autoras del informe.

“A pesar de las evidencias abrumadoras de que Venezuela atraviesa una crisis humanitaria, en sus declaraciones públicas el gobierno de Maduro sigue minimizando lo que ocurre”, advierte el informe de HRW.

Mortalidad infantil

El Ministerio de Salud de Venezuela dejó de difundir cifras sobre mortalidad infantil en 2015. Pero la tasa aumentó de 14,6 muertes por cada mil nacimientos en 2012, a 25,7 fallecimientos por cada 1.000, en 2017. En un hospital de un estado fronterizo de Venezuela la situación es tan dramática que entre 2016 y 2018 las muertes de neonatos aumentaron en un 54%, mientras que la cantidad de niños que fallecieron se duplicó.

“Venezuela es el único país de América del Sur donde la mortalidad infantil ha vuelto a valores que se habían registrado por última vez en la década del 90”, señaló HRW.

En el caso del VIH, el informe de Human Rights Watch -que cita fuentes como la Organización Paramericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud- reveló que “nueve de cada 10 venezolanos con VIH registrados por el gobierno (69.308 de 79.467 personas) no estaban recibiendo tratamiento antirretroviral”. Además, “ninguno de los 339 bancos de sangre de Venezuela

tenía insumos para pruebas de detección del VIH”.
“La solución a largo plazo requiere reconstruir un sistema de salud que está totalmente colapsado, pero en el corto plazo, es indispensable que se active una respuesta humanitaria a gran escala, liderada por la ONU”, acota Tamara Taraciuk.

“La emergencia humanitaria en Venezuela no tiene precedentes en la historia reciente latinoamericana”, agrega José Miguel Vivanco, director de la División de las Américas de HRW.
El organismo incluso advierte que la crisis de salud ha comenzado a impactar a países fronterizos como Brasil y Colombia y que el gran responsable es Maduro.

Fuente: latercera.com