Muere Roberta Flack, ícono del Soul y conocida por su éxito «Killing Me Softly With His Song»

Medios internacionales confirmaron este lunes la muerte de Roberta Flack a los 88 años. Ícono del Soul y conocida por su éxito “Killing Me Softly With His Song”.

Según informaciones de CNN, la artista murió en su casa rodeada de sus cercanos. La noticia del fallecimiento de la ganadora al Grammy fue confirmada por su publicista, Elaine Schock.

Según la fuente, la muerte de Flack se produjo por distintos problemas de salud acumulados, entre ellos su diagnóstico detectado en 2022 de esclerosis lateral amiotrófica, enfermedad neurodegenerativa que ataca las neuronas del cerebro y la médula espinal que la dejó imposibilitada para cantar.

“Estamos desconsolados por el fallecimiento de la gloriosa Roberta Flack esta mañana, 24 de febrero de 2025”, se lee en el comunicado. “Murió en paz rodeada de su familia. Roberta rompió barreras y récords. También fue una educadora orgullosa”, agrega.

El ícono que fue Roberta Flack

Nacida en una familia de músicos de Carolina del Norte, Flack comenzó a estudiar piano a los 9 años convirtiéndose en una niña prodigio de la música, asegura Variety.

La cantante estadounidense de pop y R&B saltó al estrellato a principios de los 70′ cuando los éxitos “The First Time Ever I Saw Your Face” y “Killing Me Softly With His Song”, fueron ganadores del Grammy.

La canción pasó cinco semanas en la cima de la lista de Billboard. Le valdría para otros dos premios Grammy en 1974, por Grabación del Año y Mejor Interpretación Vocal Pop de una artista femenina, comenta CNN.

Además del amor, abordó la injusticia racial en canciones como “Tryin’ Times”, la desigualdad social y económica en “Compared to What” y se refirió a los desafíos que enfrenta la comunidad LGBTQ en su versión de “Ballad of the Sad Young Men”.

Roberta Flack deja un legado que ha persistido a lo largo de las décadas mediante las voces de artistas jóvenes en el rubro de la música.

Roberta Flack 'The First Time Ever I Saw Your Face'

Por Marina Peñaloza López.
Fuente: biobiochile.cl